¿Contenido orgánico o pagado? Por dónde empezar según su empresa
Si publica, invierte en pauta y aun así no ve ventas, casi nunca es un problema de creatividad. Es un problema de a qué juego le está apostando su volumen.
Es una de las quejas más comunes que escuchamos sobre contenido orgánico o pagado, y casi nunca es un problema de creatividad.
El error casi siempre es el mismo: tratar todo el contenido como si tuviera un solo objetivo, cuando en realidad hay dos juegos distintos corriendo al mismo tiempo.
Dos juegos distintos
El contenido de venta y el orgánico no compiten: persiguen objetivos diferentes. Confundirlos es la raíz del problema.
Le habla directo a la persona que ya tiene el problema y está lista para resolverlo. No busca gustarle a todo el mundo; busca que el prospecto correcto tome acción.
Busca que la plataforma lo recomiende sin pagarle. No le habla a un prospecto específico, le habla al algoritmo: alcance, retención y que gente nueva lo descubra sin que usted pague por eso.
El problema del volumen
Aquí es donde la mayoría comete el error: reparten su contenido entre los dos objetivos sin suficiente volumen en ninguno. Y sin volumen no hay data; sin data, ni la venta ni el orgánico tienen forma de mejorar.
Tanto vender como crecer orgánicamente es un juego de prueba y error: entre más contenido de venta publique, más aprende qué mensaje convierte. Entre más contenido orgánico publique, más aprende qué le gusta a la plataforma y a su audiencia. Si quiere profundizar en las diferencias entre ambos tipos de tráfico, acá hay un buen resumen.
La mayoría de negocios no tiene presupuesto para jugar los dos juegos a fondo al mismo tiempo. Por eso, si su inversión es limitada, tiene más sentido concentrarla en un solo juego —normalmente el de venta— hasta juntar suficiente data y resultados, y desde ahí reinvertir en crecer orgánicamente.
¿Por dónde empezar: contenido orgánico o pagado?
La respuesta casi siempre es la misma: por venta. No porque sea más importante que el orgánico, sino porque le da resultados medibles rápido, y eso es justo lo que la mayoría de negocios necesita al inicio.
Hay una forma simple de saber en qué momento está usted:
¿Necesita vender ya, o puede esperar a crecer?
Si su negocio necesita ventas este mes, ese es el juego que debe jugar a fondo. El orgánico, en este punto, es secundario. Si no sabe por dónde arrancar, puede revisar nuestros servicios y partir de ahí.
Una vez que la venta ya es estable —cuando dejar de invertir en pauta un mes no lo deja sin ventas— ahí tiene margen para empezar a meterle volumen al orgánico. Ya no depende de resultado inmediato, y puede jugar el juego lento que construye alcance sin pagar.
El contenido de venta y el orgánico persiguen objetivos distintos, y ambos necesitan volumen para funcionar. Empiece por venta, que da resultado rápido, y pase a orgánico cuando su negocio ya no dependa de resultado inmediato.
¿Listo para ordenar su estrategia de contenido?
En kibina nos interesa conocer su caso, y de manera transparente decirle si somos o no la agencia para trabajar con su marca. La primera conversación es siempre estratégica, no comercial.
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